Construir mi marca personal mientras me formo para trabajar en agencia me ha obligado a mirar el marketing digital desde dos ángulos a la vez: el mío propio y el de futuros clientes.
Gestionar mi propio posicionamiento, mis redes y mi portfolio me ha enseñado algo que ninguna teoría enseña del todo: lo difícil que es mantener la constancia cuando nadie te lo está pidiendo. Esa disciplina es exactamente la que luego se traslada a la gestión de cuentas reales, con plazos, objetivos y un cliente esperando resultados.
Este blog va a ser el cuaderno de bitácora de ese proceso: estrategias que pruebo, campañas que analizo y aprendizajes que me llevo de cada proyecto, tanto los propios como los que voy sumando a mi portfolio.